De Prosas Profanas 1896
[15]
Mía
Mía: así te llamas.
¿Qué más armonía?
Mía: la luz del día;
Mía: rosas, llamas.
¡Qué aromas derramas
en el alma mía
si sé que me amas,
oh Mía!, ¡oh Mía!
Tu sexo fundiste
con mi sexo fuerte,
fundiendo dos bronces.
Yo, triste; tú triste...
¿No has de ser, entonces,
Mía hasta la muerte?
Rubén Darío
12 de marzo de 2009
11 de marzo de 2009
Poema del tercer día - El agua multiforme
Este poema escrito en 1898, lo leí por primera vez en el año 97. Tengo pocas palabras pare describir lo importante que fue para mí en su momento, y como hasta hoy me llena de tranquilidad.
EL AGUA MULTIFORME
“El agua toma siempre la forma de los vasos
que la contienen”, dicen las ciencias que mis pasos
atisban y pretenden analizarme en vano;
yo soy la resignada por excelencia, hermano.
¿No ves que a cada instante mi forma se aniquila?
Hoy soy torrente inquieto y ayer fui agua tranquila;
hoy soy, en vaso esférico, redonda; ayer, apenas,
me mostraba cilíndrica en las ánforas plenas,
y así pitagorizo mi ser, hora tras hora;
hielo, corriente, niebla, vapor que el día dora,
todo lo soy, y a todo me pliego en cuanto cabe.
¡Los hombres no lo saben, pero Dios si lo sabe!
¿Por qué tú te rebelas? ¿Por qué tú ánimo agitas?
¡Tonto! ¡Si comprendieras las dichas infinitas
de plegarse a los fines del Señor que nos rige!
¿Qué quieres? ¿Por qué sufres? ¿Qué sueñas? ¿Qué te aflige?
¡Imaginaciones que se extinguen en cuanto
aparecen...! ¡En cambio, yo canto, canto, canto!
Canto, mientras tu penas, la voluntad ignota;
canto cuando soy chorro, canto cuando soy gota,
y al ir, Proteo extraño, de mi destino en pos,
murmuro: —¡Que se cumpla la santa ley de Dios!
¿Por qué tantos anhelos sin rumbo tu alma fragua?
¿Pretendes ser dichoso? Pues bien: sé como el agua;
sé como el agua, llena de oblación y heroísmo,
sangre en el cáliz, gracia de Dios en el bautismo;
sé como el agua, dócil a la ley infinita,
que reza en las iglesias en donde está bendita,
y en el estanque arrulla meciendo la piragua.
¿Pretendes ser dichoso? Pues bien: sé como el agua;
lleva cantando el traje de que el Señor te viste,
y no estés triste nunca, que es pecado estar triste.
Deja que en ti se cumplan los fines de la vida:
sé declive, no roca; transfórmate y anida
donde al Señor le plazca, y al ir del fin en pos,
murmura: ¡Que se cumpla la santa ley de Dios!
Lograrás, si lo hicieres así, magno tesoro
de bienes: si eres bruma, serás bruma de oro;
si eres nube, la tarde te dará su arrebol;
si eres fuente, en tu seno verás temblando al sol;
tendrán filetes de ámbar tus ondas, si laguna
eres, y si océano, te plateará la luna.
Si eres torrente, espuma tendrás tornasolada,
y una crencha de arco-iris en flor, si eres cascada.
Así me dijo el Agua con místico reproche,
Y yo, rendido al santo consejo de la Maga,
Sabiendo que es el Padre quien habla entre la noche,
Clamé con el Apóstol: —Señor, ¿qué quieres que haga?
Amado Nervo
EL AGUA MULTIFORME
“El agua toma siempre la forma de los vasos
que la contienen”, dicen las ciencias que mis pasos
atisban y pretenden analizarme en vano;
yo soy la resignada por excelencia, hermano.
¿No ves que a cada instante mi forma se aniquila?
Hoy soy torrente inquieto y ayer fui agua tranquila;
hoy soy, en vaso esférico, redonda; ayer, apenas,
me mostraba cilíndrica en las ánforas plenas,
y así pitagorizo mi ser, hora tras hora;
hielo, corriente, niebla, vapor que el día dora,
todo lo soy, y a todo me pliego en cuanto cabe.
¡Los hombres no lo saben, pero Dios si lo sabe!
¿Por qué tú te rebelas? ¿Por qué tú ánimo agitas?
¡Tonto! ¡Si comprendieras las dichas infinitas
de plegarse a los fines del Señor que nos rige!
¿Qué quieres? ¿Por qué sufres? ¿Qué sueñas? ¿Qué te aflige?
¡Imaginaciones que se extinguen en cuanto
aparecen...! ¡En cambio, yo canto, canto, canto!
Canto, mientras tu penas, la voluntad ignota;
canto cuando soy chorro, canto cuando soy gota,
y al ir, Proteo extraño, de mi destino en pos,
murmuro: —¡Que se cumpla la santa ley de Dios!
¿Por qué tantos anhelos sin rumbo tu alma fragua?
¿Pretendes ser dichoso? Pues bien: sé como el agua;
sé como el agua, llena de oblación y heroísmo,
sangre en el cáliz, gracia de Dios en el bautismo;
sé como el agua, dócil a la ley infinita,
que reza en las iglesias en donde está bendita,
y en el estanque arrulla meciendo la piragua.
¿Pretendes ser dichoso? Pues bien: sé como el agua;
lleva cantando el traje de que el Señor te viste,
y no estés triste nunca, que es pecado estar triste.
Deja que en ti se cumplan los fines de la vida:
sé declive, no roca; transfórmate y anida
donde al Señor le plazca, y al ir del fin en pos,
murmura: ¡Que se cumpla la santa ley de Dios!
Lograrás, si lo hicieres así, magno tesoro
de bienes: si eres bruma, serás bruma de oro;
si eres nube, la tarde te dará su arrebol;
si eres fuente, en tu seno verás temblando al sol;
tendrán filetes de ámbar tus ondas, si laguna
eres, y si océano, te plateará la luna.
Si eres torrente, espuma tendrás tornasolada,
y una crencha de arco-iris en flor, si eres cascada.
Así me dijo el Agua con místico reproche,
Y yo, rendido al santo consejo de la Maga,
Sabiendo que es el Padre quien habla entre la noche,
Clamé con el Apóstol: —Señor, ¿qué quieres que haga?
Amado Nervo
9 de marzo de 2009
Poemas Segundo Día

Este poema, como otros varios de mis favoritos, lo conocí en mi primera década de vida. Fue en la primaria en donde adquirí el gusto por los versos y algunos de ellos fueron significando mucho con el transcurso de los años siguientes. Reír llorando es el único poema que recuerdo de Juan de Dios Peza, sin embargo claramente describe el alma melancólica, que plasma Munch en 1892.
REIR LLORANDO
Viendo a Garrik —actor de la Inglaterra—
el pueblo al aplaudirle le decía:
«Eres el mas gracioso de la tierra
y el más feliz...»
Y el cómico reía.
Víctimas del spleen, los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.
Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
«Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.
»Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única ilusión, la de la muerte».
—Viajad y os distraeréis.
— ¡Tanto he viajado!
—Las lecturas buscad.
—¡Tanto he leído!
—Que os ame una mujer.
—¡Si soy amado!
—¡Un título adquirid!
—¡Noble he nacido!
—¿Pobre seréis quizá?
—Tengo riquezas
—¿De lisonjas gustáis?
—¡Tantas escucho!
—¿Que tenéis de familia?
—Mis tristezas
—¿Vais a los cementerios?
—Mucho... mucho...
—¿De vuestra vida actual, tenéis testigos?
—Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.
—Me deja —agrega el médico— perplejo
vuestro mal y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrik, podréis curaros.
—¿A Garrik?
—Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquél que lo ve, muere de risa:
tiene una gracia artística asombrosa.
—¿Y a mí, me hará reír?
—¡Ah!, sí, os lo juro,
él sí y nadie más que él; mas... ¿qué os inquieta?
—Así —dijo el enfermo— no me curo;
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.
¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!
¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora,
el alma gime cuando el rostro ríe!
Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.
Juan de Dios Peza
8 de marzo de 2009
Poemas y más poemas

He decidido postear mis poemas favoritos, como una forma de recordar cosas que en el trayecto del camino diario se olvidan por el cansancio, el estrés y la nostalgia.
En particular, empiezo con Vencidos de León Felipe porque fue este autor uno de los primeros poetas que me apasionaron. Su verso libre, el contenido nostálgico tras el destierro, el sentimiento patriótico sin rayar en nacionalismos o facismos que alecciona. La importancia del Quijote en la obra de León Felipe refleja el caracter aventurero y del pueblo español, y aún más, del pueblo latinoamericano. Este poema siempre me ha acompañado en mis momentos más nostálgicos, en donde le pido al espigado caballero lo mismo que el autor, buscando refugio en los días más solitarios.
La ilustración: Don Quixote de Duré.
VENCIDOS
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.
¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!
Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...
León Felipe Camino
23 de septiembre de 2008
Taxco 14 años después

Tenía quince años cuando viajé de mochilaso a Guerrero. No hicimos estrictamente el hitchhiking, con el dedo apuntando hacia arriba, pero fue algo muy cercano. Mi amigo, A, y yo decidimos hacer un viaje que iniciaba del proletariado y finalizaba del otro lado, con la visita a un maestro con doctorado en clarinete.
Llegamos Taxco a medio día, después de ver las 7 muertes del jaripeo en un video local, con fondo musical de banda. Tras hacer el check-in en el hostal y dejar el equipaje salimos a hacer teatro callejero. Plagiamos los sketchs de los payasitos coyoacanenses tan cotidianos y comunes a nosotros. Se decidió pasar el sombrerito, (yo llevaba una gorra de los Houston Rockets y A su típico sobrero de cuero de ala redonda). Ganamos una buena cantidad de dinero, misma que tuvimos que dar de mordida al policía secreto que rondaba el kiosco y se nos acercó pidiendo su tajada. Entre la primera y segunda funciones actuó un compañero de profesión, o mejor dicho un profesional, dada nuestra condición de amateurs. Tenía mariguana y un compañero en la cárcel Taxqueña; yo tenía quince años. Terminaron las funciones y con el dinero restante de lo ganado compramos nuestra cena.
Al día siguiente viajamos a Iguala, nuestro amigo payaso nos encontró de nuevo y decidió continuar su viaje con nosotros, afortunadamente él iba a la convención de teatro callejero en Morelia y nosotros a Acapulco. Decidimos, terminar nuestra carrera de actores de calle y viajar al ex -paradisíaco puerto. En ese viaje conocí a una de las mujeres más hermosas que he conocido en mi vida, aprendí a fumar pipa, aprendí a escuchar a Mozart, a escuchar el mar. Aprendí más tarde que los amigos son para siempre, aunque se hayan ido y no vuelvan. Escribí un cuento por ese entonces en el que se asomaba parte de la experiencia vivida.
Ahora que regreso, esos recuerdos me transportaron a un lugar completamente distinto al que visito. Las calles, la gente, las casas, las plazuelas eran diferentes –o al menos así las veía yo –. Sin embargo, este último viaje fue 7 veces mejor. Taxco, mi compañía, mi comida fueron mejores. Sigo aprendiendo, sigo reconociendo y conociendo, sigo soñando.
Blackbird

Encerrado en una vida que sin cerrojos ni ataduras me tiene en el mismo sitio de siempre. Inseguro, cansado, triste. No me dejan descansar. Mi mente vuela a diario a mundos en donde todo es mejor, mis párpados se cierran, pero mis ojos no descansan. Soy igual que antes, un oasis. Una idílica visión me rodea y no soy más que desierto, arena caliente, aire caliente, sofocante. No soy nada más. Soy una portada de revista, una carátula, la publicidad de un último modelo. No soy. Soy y no soy. Seré. ¿Cuándo seré?
15 de junio de 2008
CONVOCATORIA REVISTA lucerna
Los editores de la revista Lucerna convocan a la publicación a través de éste medio, con las siguientes bases:
I. Podrán escribir en esta publicación todas las personas que así lo deseen y que cumplan con los requisitos enunciados en las siguientes líneas.
II. Se aceptarán solamente trabajos originales: artículos de opinión, cuentos, poemas y otros estilos de prosa que sean de interés general, no necesariamente asociados a temas médicos.
III. Los documentos deberán tener una breve descripción para los editores –la cual no será publicada-, además deberán ser mandados en texto sin formato, firmados con el seudónimo del autor, sin permitirse excepción alguna, esto es: nadie puede firmar con su nombre.
IV. La publicación de las obras recibidas estará supeditada a la extensión del texto, así como al espacio disponible dentro de la revista. En dado caso que el documento, debido a su extensión, no se pueda publicar en un solo número, se publicará por partes en números continuos.
V. No hay límite en el número de trabajos enviados.
VI. En caso de que la recepción de trabajos sea tal que rebase la capacidad editorial de la revista, se dará aviso a los autores dentro del siguiente número, para que esperen a la siguiente edición o, en su caso, de la publicación de un número extraordinario.
VII. La temática de las obras presentadas queda a juicio de los autores. Las obras deberán presentarse listas para su publicación. Todo trabajo será revisado por el consejo editorial.
VIII. El consejo editorial estará formado por los editores de la revista, dicho consejo no hará cambios que dañen el contenido literario de la obra. En dado caso se contestará al autor para que revise el contenido de su obra.
IX. Si el autor considera que el texto necesita una imagen acompañante, su publicación se pondrá a criterio del espacio que ocupe en la edición.
X. Los autores son responsables de los escritos firmados. Los no firmados son responsabilidad de los editores de esta publicación. El contenido no expresa necesariamente el punto de vista de la Universidad La Salle A. C., ni de la Facultad Mexicana de Medicina, ni de los diversos sitios de distribución de la revista.
XI. Debido a que los trámites para registrar los trabajos ante la oficina de derechos de autor son caros, se apela a la honestidad por parte de escritores y lectores para evitar el plagio. No se permitirá el uso de fragmentos u obras completas de otros autores sin la nota aclaratoria correspondiente.
XII. La revista Lucerna está abierta a todo el público en general, y será de distribución gratuita.
XIII. Se apela a los escritores abstenerse de enviar material que atente en contra de la dignidad de alguna persona en particular, o de la humanidad en general. No se aceptará la publicación de artículos que intenten difamar o engañar a persona o institución alguna. Se ruega a los autores que, sin abstenerse de enviar palabras altisonantes en sus escritos, respeten con su mesura a la población a la que dirigen los artículos.
XIV. Los trabajos deben enviarse a la dirección de correo electrónico: revista.lucerna@gmail.com
XV. Se puede consultar esta convocatoria en línea en la página electrónica: http://nabalom.blogspot.com
I. Podrán escribir en esta publicación todas las personas que así lo deseen y que cumplan con los requisitos enunciados en las siguientes líneas.
II. Se aceptarán solamente trabajos originales: artículos de opinión, cuentos, poemas y otros estilos de prosa que sean de interés general, no necesariamente asociados a temas médicos.
III. Los documentos deberán tener una breve descripción para los editores –la cual no será publicada-, además deberán ser mandados en texto sin formato, firmados con el seudónimo del autor, sin permitirse excepción alguna, esto es: nadie puede firmar con su nombre.
IV. La publicación de las obras recibidas estará supeditada a la extensión del texto, así como al espacio disponible dentro de la revista. En dado caso que el documento, debido a su extensión, no se pueda publicar en un solo número, se publicará por partes en números continuos.
V. No hay límite en el número de trabajos enviados.
VI. En caso de que la recepción de trabajos sea tal que rebase la capacidad editorial de la revista, se dará aviso a los autores dentro del siguiente número, para que esperen a la siguiente edición o, en su caso, de la publicación de un número extraordinario.
VII. La temática de las obras presentadas queda a juicio de los autores. Las obras deberán presentarse listas para su publicación. Todo trabajo será revisado por el consejo editorial.
VIII. El consejo editorial estará formado por los editores de la revista, dicho consejo no hará cambios que dañen el contenido literario de la obra. En dado caso se contestará al autor para que revise el contenido de su obra.
IX. Si el autor considera que el texto necesita una imagen acompañante, su publicación se pondrá a criterio del espacio que ocupe en la edición.
X. Los autores son responsables de los escritos firmados. Los no firmados son responsabilidad de los editores de esta publicación. El contenido no expresa necesariamente el punto de vista de la Universidad La Salle A. C., ni de la Facultad Mexicana de Medicina, ni de los diversos sitios de distribución de la revista.
XI. Debido a que los trámites para registrar los trabajos ante la oficina de derechos de autor son caros, se apela a la honestidad por parte de escritores y lectores para evitar el plagio. No se permitirá el uso de fragmentos u obras completas de otros autores sin la nota aclaratoria correspondiente.
XII. La revista Lucerna está abierta a todo el público en general, y será de distribución gratuita.
XIII. Se apela a los escritores abstenerse de enviar material que atente en contra de la dignidad de alguna persona en particular, o de la humanidad en general. No se aceptará la publicación de artículos que intenten difamar o engañar a persona o institución alguna. Se ruega a los autores que, sin abstenerse de enviar palabras altisonantes en sus escritos, respeten con su mesura a la población a la que dirigen los artículos.
XIV. Los trabajos deben enviarse a la dirección de correo electrónico: revista.lucerna@gmail.com
XV. Se puede consultar esta convocatoria en línea en la página electrónica: http://nabalom.blogspot.com
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